La experiencia personal y profesional me lleva a la necesidad de revisar el modo en el que vivimos la sexualidad para ir hacia una sexualidad que no nos enferme, una sexualidad sanadora.

 

La energía sexual nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte. Es una de las necesidades básicas como la necesidad de alimento y, de igual forma que los alimentos pueden ser causa de enfermedad, la mala calidad de la sexualidad (no me refiero a técnicas o cantidad) está influyendo en la falta de salud emocional, mental (S. Freud), y física (somatizaciones). Fue curioso descubrir que en Polinesia, cuando la sexualidad era libre, las enfermedades mentales eran prácticamente inexistentes.

 

La sexualidad hoy en día:

En la cultura occidental, que cada vez es más global, la sexualidad es fuente de conflicto constante por cuestiones religiosas o morales. Desde la más tierna infancia, cuando descubrimos nuestro cuerpo y su placer, se nos recrimina o se nos da un manotazo si tocamos las zonas genitales, se nos enseña a temer la desnudez, se nos permite ver violencia pero no un desnudo o una caricia. ¿Te imaginas tener que esconderte para comer o para beber? ¿O poder respirar sólo con un montón de normas y condicionantes?

 

La represión de la sexualidad es, posiblemente, la que nos lleva a todas las cosas que nos asustan de ella: agresiones… Una sexualidad vivida desde la naturalidad y el respeto es algo que necesitamos recuperar para mejorar nuestra salud y la de la sociedad en la que estamos viviendo. ¿Te parece normal que l@s adolescentes tengan su escuela sexual en el porno? ¿Es esa la mejor forma de vivir la sexualidad?

 

Creo que es necesario recuperar una sexualidad desde la igualdad entre las personas, mujeres, hombres, mujeres y hombres, hombres y mujeres, hombres y hombres, mujeres y mujeres, desde el respeto hacia sí mismo y hacia la otra persona, desde las relaciones consentidas y deseadas. Sanando el dolor del pasado y creando relaciones sanas lejos del poder y la dominación (salvo en las relaciones en que esto sea lo deseado y consentido por las personas participantes).

Antonio Marina

Hace muchos años que participo de cursos y prácticas tántricas y, por mi formación en energética china también conozco y practico la sexualidad taoísta. Esto me ha llevado a conocer un número creciente de personas en busca de otra sexualidad y a la convicción de que, respetando y manteniendo estas técnicas y tradiciones, debo dar un enfoque actualizado, más fácil de asimilar, adaptado al momento que vivimos.

 

Te propongo descubrir la sexualidad de nuevo, dejando de lado prejuicios, creencias limitantes,…, para sanar tu relación con tu energía sexual, para compartir una energía sexual sana. Esta es una propuesta evolutiva, en contante adaptación, que comienza en ti y que no nos obliga a estancarnos.

 

En mis talleres:
  • Revisaremos el sistema de creencias relacionadas con la sexualidad sin imponer ninguna,
  • permitiendo que llegues a tus propias conclusiones y tomes sólo lo que te sirva.

 

  • Redescubriremos la mirada y el tacto conscientes.

 

  • Tomaremos del Tantra (que es mucho más que sexualidad),
  • de la Sexualidad Taoísta u otras fuentes para crear nuestra propia sexualidad más allá de las técnicas.

 

  • Trabajaremos nuestras improntas emocionales para mejorar
  • nuestra capacidad de comunicación en la sexualidad y en todas las áreas de la vida.

 

  • Aprenderemos y practicaremos diversos tipos de masajes:
  • Masaje sensitivo-sensual.
  • Masaje tántrico.
  • Masaje de puntos energéticos para mejorar el deseo,
  • disminuir la fatiga, controlar la eyaculación, mejorar la erección o reducir la anorgasmia.
Módulos como:

Gozo y Placer.

Estimulación Sensorial y Liberación Emocional

Amor y Pareja I

Amor y Pareja II

Meditaciones y Prácticas de Pareja.

Relaciones Conscientes.

Sanar el dolor. Sanando las heridas emocionales que arrastramos.

 

Si te animas a comenzar este viaje que mejorará tu vida, no sólo tu sexualidad, me pongo a tu servicio en las diferentes etapas.